
El ser humano tiene la capacidad de enamorarse como nadie y utiliza todos los métodos pertinentes para alimentar su gran corazón.
El correo ha sido a través de los siglos una manera de unir sentimientos, pensamientos y corazones. Desde el tiempo de las cavernas se demostraban su amor, tal vez a golpes o muy rudimentariamente pero amaban y se daban a querer.
Recordaremos también las famosas celestinas que unían corazones desconocidos, amores prohibidos como romeo y Julieta .
Amor por correspondencia: un uso que, a pesar del tiempo, no ha dejado de existir. La correspondencia entre desconocidos, ahora intensificada por las posibilidades que da este medio, es cada vez más un medio para conocer a esa persona especial aunque esté en otro país.
Establecer una comunicación con alguien al otro lado del mundo, desde la segura confortabilidad de una habitación y en la intimidad que supone la soledad frente a la pantalla, es una tentación que atrae cada vez más adeptos de internet, que cultivan la versión virtual de las relaciones humanas a través del ordenador.
"Quieress conocer a mi novio? Ven que te lo muestro", dice la joven, mientras se sienta frente a la pantalla, 'clickea' en el nombre del archivo que guarda celosamente y aparece la imagen del muchacho en cuestión.
Un segundo lugar lo ocupa el chateo, cada vez más hombres y mujeres recurren al chat para hallar a su alma gemela. No es difícil, ya que son muchos los sitios virtuales donde se ofrecen 'cyber-novios' o, tal vez en mayor medida en el caso de hombres, 'cyber-sexo'.
Es que el encuentro entre mujeres y hombres a través de internet parece alcanzar dimensiones sociológicas y psicológicas que no pretenden analizarse aquí, pero que merecen mencionarse como un reflejo cabal de un nuevo cambio en las relaciones humanas sobre el fin del milenio.
Pero... ¿y qué pensamos de todo esto? ¿Dónde queda el mariposeo en la tripa durante la espera de una carta que parece que nunca llega? ¿y la ilusión de encontrar una notita en el parabrisas del coche diciendo "Te Quiero"? Ahora todo es más fácil con un SMS al móvil o un correo electrónico. Hay quien piensa que todo el romanticismo se está perdiendo debido a este gran gigante llamado internet. Hay quien piensa también que todo estos grandes avances llamados "desarrollo", son un simple devenir del hombre como persona; un retroceder en ese crecimiento interior que nos hacía sentir como humanos y no como máquinas programadas. Estamos en la era del "todo vale" y así parece ser. ¿Y tú? ¿Qué opinas?
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